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    Portafolio
    2026-08-14 7 min

    Alemar Group: cómo se arma un catálogo online cuando no podés publicar precios

    Alemar Group: cómo se arma un catálogo online cuando no podés publicar precios
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    Alemar Group es un mayorista chileno de iluminación LED y accesorios para vehículos. Le vende a tiendas de autopartes, no al consumidor final, y cada pedido se negocia por volumen. Le construí su sitio, y el desafío más interesante no fue de estética: fue armar un catálogo online que funcione sin publicar un solo precio. Este es el trabajo.


    ¿Cómo se hace un catálogo online sin publicar precios?

    Separando la navegación de la transacción.

    Un mayorista no puede publicar precios. No es pudor ni falta de tecnología: el precio depende del volumen, del mix y de la relación, y se negocia en cada pedido. Publicar un número lo rompe todo, porque cualquier número que pongas está mal para alguien.

    El problema es que sin precios se cae el patrón que todos aprendimos a usar: ver, comparar, comprar. Y el atajo que toma casi todo el rubro es rendirse y colgar un PDF para descargar. El PDF no se busca, no se filtra, envejece el día que cambia el stock y no te deja ver quién lo miró.

    Así que la pregunta del proyecto fue esta: cómo conservar la comodidad de un catálogo online cuando la venta, sí o sí, termina afuera del sitio, en una conversación. La respuesta no fue "hagamos un e-commerce igual". Fue otra cosa.

    ¿Qué cuatro decisiones hicieron que el catálogo funcione sin precios?

    Cuatro, cada una resolviendo un problema concreto del comprador mayorista.

    1. Un carrito que no cobra. El sitio tiene, abajo a la derecha, un contador que dice "Tu cotización". Armás el pedido navegando como en cualquier tienda, y en vez de terminar en un pago termina en un mensaje de WhatsApp a un asesor. Navegación de e-commerce, transacción de mayorista. El comprador llega a la conversación sabiendo qué quiere, y el vendedor no arranca de cero.

    2. El buscador habla el idioma del que compra. Dice, textual, "Busca por producto, SKU o zócalo". El dueño de una tienda de autopartes no busca "luz para auto": busca H7, T10 o D2S, porque le llegó un cliente con un auto puntual. Y dentro de cada categoría hay filtros por modelo, por conector y por línea. En Kits LED, por ejemplo, se filtra entre 14 modelos y 18 conectores. Ese vocabulario técnico no es decoración: es lo que separa un catálogo usable de una galería de fotos.

    3. Las gamas conviven adentro de la categoría. En Kits LED el sitio presenta las tres líneas juntas y las explica: la económica, descrita como ideal para rotación rápida; la media, como la mejor relación precio-calidad; y la premium, con licencia oficial del Rally Dakar. Acá está la diferencia de fondo entre vender a un consumidor y vender a alguien que revende: el que revende no elige un producto, elige margen y rotación. Necesita las tres opciones a la vista para decidir qué mix le conviene tener en la vitrina.

    4. La página de contacto no tiene formulario, y lo dice. Uno de sus bloques se titula "Directo, sin formulario", y ofrece escribir por WhatsApp o llamar a un asesor. Meter un formulario de ocho campos en un rubro que compra por WhatsApp es pedirle al comprador que trabaje para vos.

    El PDF del catálogo sigue existiendo, pero pasó de ser la puerta de entrada a ser una descarga secundaria, para el que lo quiere imprimir o mandarlo por interno. Nadie pierde nada y el sitio gana todo.

    ¿Por qué escribir la objeción que nadie se anima a poner?

    Porque en este rubro el proveedor ya está puesto, y pedir un cambio es pedir mucho.

    En la sección de preguntas frecuentes del sitio hay una que casi ningún proveedor pone: "¿Por qué cambiar si ya tengo un proveedor?". La respuesta arranca con "No necesitas cambiar: puedes hacer una prueba", y recién después explica la especialización.

    Detenete acá, porque esto está bien resuelto. En este rubro cambiar de proveedor es un riesgo operativo real: si el nuevo falla, la tienda se queda sin stock y pierde ventas. Pedir un cambio es pedir mucho. Pedir una prueba es pedir poco, y encima reconoce en voz alta que el otro proveedor existe, que es exactamente lo que el lector ya sabe. Escribir la objeción que el visitante tiene en la cabeza, en vez de esquivarla, es lo que hace que te crea el resto.

    ¿Cómo quedó el resto del sitio de Alemar Group?

    Construido para vender la certeza de que hay stock, que es lo que este comprador necesita.

    El encabezado ordena la promesa del mayorista en una línea: la luz que tu tienda vende, siempre en stock. Debajo, el argumento completo: stock permanente, calidad garantizada, precio, y soporte para que los clientes de la tienda vuelvan a comprar.

    El video del encabezado no es un render de agencia: es la bodega real, con gente moviendo cajas. En un negocio donde lo que se compra es la certeza de que hay stock, mostrar el depósito es el argumento.

    El catálogo está agrupado por cómo se compra, no por cómo se fabrica: iluminación principal, off-road y exterior, señalización y complementos. Los productos se presentan con el dato que le importa al comprador: cuántos modelos hay en cada categoría y qué zócalos o conectores cubre.

    Hay una página propia de reseñas, con reseñas verificadas de Google y el nombre de cada persona. Una sección de proceso en tres pasos que termina en la frase que define la postventa del negocio: solucionamos primero, investigamos después. Y una promesa logística concreta: 24 a 48 horas en la Región Metropolitana, 72 horas a regiones.

    El sitio declara, en su portada, más de 5 millones de ampolletas LED vendidas, más de 150 tiendas activas en todo Chile y presencia en 7 países de Latinoamérica. Su línea premium lleva la licencia Rally Dakar Producto Oficial.

    Preguntas frecuentes sobre el proyecto de Alemar Group

    ¿Conviene publicar precios en un sitio mayorista?

    No, cuando cada volumen se negocia. Cualquier precio que publiques está mal para alguien: el que compra poco lo ve caro, el que compra mucho lo ve sin descuento. La solución no es publicar precios, es separar la navegación de la transacción: el catálogo online para que el comprador arme su pedido, y la cotización por WhatsApp para que el vendedor lo cierre.

    ¿Sirve todavía el catálogo en PDF?

    Sí, pero como descarga secundaria, no como puerta de entrada. El PDF no se busca, no se filtra y envejece cuando cambia el stock. Si es lo único que tenés, el que entra al sitio no tiene cómo navegar. Si es un complemento del catálogo online, sirve para el que lo quiere imprimir o mandar por interno.

    ¿Por qué el buscador del sitio habla de SKU y zócalo?

    Porque el dueño de una tienda de autopartes no busca "luz para auto": busca H7, T10 o D2S. El vocabulario técnico es lo que separa un catálogo usable de una galería de fotos. Si el buscador no habla el idioma del que compra, el que compra se va.

    ¿Este artículo tiene resultados medidos?

    No. Es una pieza de portafolio: cuenta el trabajo hecho, no un resultado con cifras. El sitio está en línea en alemargroup.cl y se puede recorrer.

    ¿Tu negocio no puede publicar precios y el catálogo sigue siendo un PDF?

    Se puede tener un catálogo online navegable que termine en una cotización, sin publicar un solo precio. Agenda 30 minutos y vemos juntos si tiene sentido para tu negocio.

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    Ganador Marketing Best · +20 años